Sarajevo y la perspectiva de la guerra

Sarajevo y la perspectiva de la guerra

“Lo más terrible se aprende enseguida,
y lo hermoso nos cuesta la vida”
Silvio Rodríguez

Al principio, habida cuenta de que estábamos comenzando una etapa de nuestro periplo por una zona que para nuestra cosmovisión americana llevaba intrínsecos los tabúes de sus conflictos bélicos, fue como un reflejo automático corroborar, apenas ingresábamos a Sarajevo, todo ese panorama presupuesto, mirando los edificios, en búsqueda de vestigios mientras el autobús arribaba a destino. Las derruidas construcciones y los orificios de balas en ellos presentes que logramos divisar en ese trayecto serian solo un preludio de las historias inverosímiles que se nos develarían los siguientes días.

Edificios con los agujeros de balas hechos durante la guerra.

La anfitriona del hostal en el que nos alojamos, que era una niña durante el conflicto de los Balcanes, se mostró bien dispuesta al recibirnos e hizo un tiempo para ofrecernos algunas recomendaciones sobre la ciudad. Aunque luego de sus consejos prácticos nos vimos impelidos a indagar sobre su visión de la guerra. Nuestra incredulidad iba en aumento a medida que escuchábamos las historias de su boca: de un día para el otro el ejército serbios sitio la ciudad, nadie tuvo tiempo de prever nada. Su padre, que era empleado del mercado Markale, uno de los mas concurridos de la ciudad, fue una de las 35 víctimas fatales el día que ese sitio fue bombardeado. Su hermana y ella quedaron al cuidado de su madre, cuya única posibilidad de conseguirles alimento era cruzando el túnel que la ONU había dispuesto como zona neutral de tránsito, y bajo la condición de que, si no regresaba en 24 horas, ellas dos serian asesinadas… Por el tono de su voz o la normalidad con la que nos narraba las historias, no discerníamos si ese momento se trataba de un sincero desahogo o de un decálogo de anécdotas que a todo huésped se le revela, a pesar de ello se trataba del primer testimonio que llegaba a nuestros oídos sobre la fatal intervención humana que aquí se ejecutó y la determinación de las víctimas por prosperar.

parque

Ya nuestro interés a partir de entonces se orientaría a conocer más a fondo lo sucedido. Comprenderíamos al visitar el Museo Nacional y su muestra de material sobre el conflicto, que la cuestión no solo se trató de una limpieza étnica contra musulmanes a manos de los defensores a ultranza del cristianismo ortodoxo, referirse de tal forma a este acontecimiento sería un eufemismo, sino que además habían sido serbios encarnizados contra sus propios compatriotas, sin distinción de raza, sexo o edad, porque no se tomarían el tiempo de distinguir a quien disparar, o cuales serían las consecuencias de cada bomba detonada; muestra de ello es la cifra que asciende a más de 1500 niños que fueron víctimas.

Y no hay rincón de Sarajevo que deje de hacer alusión a la barbarie. En el camino también nos cruzamos con la estatua que conmemora un hecho paradigmático en el cual un hombre condujo inconscientemente a la muerte a su hijo a manos de las milicias serbias, cuando le pidió que saliera de donde se encontraba escondido ya que sus verdugos habían prometido no hacerles daño. Además, los cementerios improvisados de aquel entonces, debido a la basta cantidad de cadáveres que hubo que enterrar, aún se mantienen y ocupan en gran medida el paisaje urbanístico.

parque

Pese a tanto caos, hoy se percibe una tolerancia que no deja lugar a las conjeturas; los musulmanes profesan su religión libremente a la vista de cualquiera, la ciudad conserva tanto las mezquitas como las iglesias católicas y ortodoxas, y aunque no se hayan acabado del todo las rispideces entre los habitantes de varias de las ex naciones yugoslavas contra los serbios, predomina la buena voluntad de convivir en paz.

Mezquita Gazi Husrev-Bey

Catedral católica

Nos quedara como lección que las fronteras son transitorias, como aquí en los Balcanes que se diseminaron países como fragmentos de vidrio roto, y se dirimieron pugnas territoriales tanto en cruentas y prolongadas batallas como en breves firmas de acuerdos; y además entendimos que la mejor forma de afrontar el odio que engendra la diferencia es la esperanza, así como cada bosnio que te cruces lo expresará.

2 Reviews

  1. Me gusta cada uno de sus escritos, me los disfruto; no solo porque me acercan a esas tierras que desconozco sino por lo bien escritos. Gracias Pablo y Kathy.

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