Un partido bajo la nieve

Un partido bajo la nieve

¿Vamos a la cancha? Fue la pregunta de Pabli ese sábado en la mañana. Se ha venido convirtiendo casi visita obligatoria en cada nueva ciudad en la que estamos, el ir a su estadio o estadios, según sea el caso, y Sarajevo no podía ser la excepción. Y ya que ese día se jugaba un partido entre Fk Sarajevo y el Fk Borak, aprovecharíamos para entrar a ver el juego.

Un poco antes del mediodía empezamos a caminar rumbo al estadio olímpico. Recorrimos nuevamente las calles de Sarajevo, con edificios llenos de agujeros que nos recuerdan que hace poco más de dos décadas esta ciudad era el escenario de una guerra. Pero no solo las marcas de los bombardeos sirven de memoria,  también la gran cantidad de cementerios que hay alrededor y dentro de la ciudad. Tan solo en nuestro camino del hostal al estadio, que no pasó de media hora, vimos tres campos santos, entre ellos el parque Memorial a los niños asesinados durante la Guerra entre 1992 – 1995.

Placas con los nombre de los menores asesinados durante la guerra

Supimos que estábamos cerca del estadio al ver los vestigios que aún se conservan de los Juegos Olimpicos de invierno de 1984. Un cementerio más antes de llegar a la cancha y allí estábamos, tratando de encontrar la taquilla para comprar las entradas y viendo más policías que hinchas.

Sorprendentemente la entrada al juego solo costaba lo equivalente a 5€ así que no tuvimos que pensarlo mucho. La nieve seguía cayendo y la hora del primer silbato se acercaba. Para nosotros había más de un espectáculo para ver: el primero, el partido que se seguía llevando a cabo a pesar de la nieve y el segundo, los hinchas del Sarajevo, que desde que nos vieron llegar nos identificaron como intrusos y nos advirtieron de forma un tanto amenazante que no tomáramos fotos. En el entretiempo intercambiamos palabras y un par de fotos con otros asistentes, que no eran parte de la barra, quienes nos explicaron que por nuestra seguridad era mejor que nos fuéramos antes de que se terminara el partido.

Uno de los tanto cementerios de Sarajevo

En 1991 cuando se declaró la independencia, los bosnios musulmanes y los bosniacos croatas la apoyaron, pero la mayoría de los serbiobosnios, apoyados por los serbios, se opusieron. Lo anterior dio comienzo la guerra de Bosnia, en un intento de creación de la Gran Serbia. Actualmente el territorio bosnio sigue siendo el más multicultural de la antigua Yugoslavia y al caminar por las calles de Sarajevo la sensación es de convivencia tranquila, en 200 metros a la redonda se encuentran la iglesia católica, la ortodoxa y la mezquita. No así sus dirigentes, por periodo rigen tres presidentes, cada uno perteneciente a una de las etnias y el mandato es rotatorio, a primera vista esto sería justo, pero en la realidad es que cada uno tira para un lado y no hay una unidad de país.

En las calles del centro histórico de Sarajevo

Al salir del estadio y ver la hinchada del equipo contrario, entendimos por qué había más policías que asistentes, si bien la vida sigue en Sarajevo y en los ojos de sus habitantes se vislumbra esperanza, el dolor de la guerra sigue estando presente, mucho más que en cualquiera de los otros países de los Balcanes. Hasta ahora en nuestro viaje los “malos” de la historia han sido los Serbios pero, como todo depende del punto de vista que se tenga, espero que cuando lleguemos a Belgrado tengamos la oportunidad de escuchar su versión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *